lunes, 23 de abril de 2018

¡Me han robado mi alma!

Nuestro presidente del gobierno suele recurrir a una frase hecha: "como dios manda".
Hay cosas que son "como dios manda". El arroz con leche tiene que ser con canela. El gazpacho con vinagre. Y la rectoscopia con gustito. ¡Todo como dios manda!
Al final uno tiene que aceptar las cosas como son, y los mandatos divinos o sociales como parte de uno mismo. Asi que al final tuve que hacer lo que todo hombre de bien tiene que hacer. Arrastrando mi buen nombre y honor, he aceptado mi destino dentro de la sociedad.
En algún momento todos tenemos que aceptar nuestra obligación como parte de esta hermandad que es la raza humana, y nuestros deberes como habitante de este mundo.
Asi que he salido del trabajo y me he comprado un palo de selfie.

Un selfie con un palo de selfie

¡Que invento el palo de selfie!  
En algún momento creo que he mencionado que en un capítulo de Mr. Bean, el susodicho se sacaba fotos a sí mismo en diferentes lugares con una "añeja" cámara de los años 90. La diferencia principal con lo que ocurre a día de hoy, era que ese gesto ponía de relieve el patetismo del personaje y lo absolutamente aislado que estaba. Hoy en cambio los selfies son "cool" o "están todo flaman". 
De todas formas quien diga que Mr. Bean es el inventor del selfie se equivoca amargamente. 
En el año 1839 se inventó el Daguerrotipo, un precursor de la fotografía, que se realizaba exponiendo a la luz y luego revelando una placa con aleaciones de mercurio y plata. Ese mismo año 1839, don Robert Cornelius pionero de la fotografía, puso la placa en una cámara, la destapó y corriendo se puso delante a esperar ese eterno minuto hasta que la emulsión reaccionaba y la imagen quedaba fijada en la placa (totalmente inmóvil, como un infante que se ha defecado en los pantalones). Luego la reveló y ¡Voilá! Primer selfie de la historia. ¡Y la gente flipa por una foto hecha con un Huawei Y6 de 2017! 
A ver chavales, que don Cornelius ya lo hizo hace casi doscientos años.
¡Sonríe un poco, coño!

¿Pero por qué me he comprado un palo de selfie? 
Por mi madre...
... si, si... por mi Madre.
Mi madre ha peleado conmigo durante muchos años por las fotos que yo he sacado. A mi madre le da mucha rabia que yo haga fotos de paisajes que quitan el aliento, puestas de sol bucólicas, maravillas arquitectónicas y glamourosos eventos en los que nunca aparezco. 
Claro, nunca aparezco porque soy quien sujeta la cámara. Pero mi madre tiene razón: ¿Cómo saber si he estado en ese sitio cuando no aparezco en ninguna foto? 
¿Cómo saber si esa foto de una pagoda de Kyoto no la he sacado de Google o del Instagram de algún otro pelmazo? 

Durante muchos años batallé para no darle la razón a mi santa madre. Masticando entre dientes mi propio orgullo con argumentos de tipo: 
"¡Me da igual, yo sé que he estado alli!". Pero es que lo que uno sepa no vale. En un mundo interconectado con vidas expuestas y paredes mas transparentes que vitrinas, ¿Que sentido tiene vivir algo si no puedes presumir de ello con los demás? 
Mamá, tienes razón. La memoria individual se extingue con la muerte; la memoria colectiva, en cambio, perdura. Yo aspiro a que el recuerdo de mis aventuras perduren en mis sobrinos, y en sus hijos. Que recuerden con cariño aquella marica calva y rancia que se fué a Japón, o que tanto le gustaba mirar a Cuenca.

Estoy aprendiendo que hay varios detalles importantes a tener en cuenta al momento de hacer un selfie.

* Tienes que lucir feliz (serlo da un poco igual). Un selfie en el que no sonries es un retrato de la soledad y la tristeza que nadie quiere ver. No tiene sentido comprarse un palo de selfie de 6,95€ con disparador Bluetooth si no lo haces con ganas. Si no tienes ganas no lo hagas, mejor te gastas ese dinero en un diazepam.

* Que la cámara esté lo más lejos posible. Si te compras un palo de selfie es para que tu cara deforme no ocupe el 65% de la foto, así que aléjate un poco. Cuanto mas pequeño te 
veas, mas espacio hay para las cosas bellas de este mundo, es decir... todas, menos TÚ.

* Y por último lo mas importante cuando usas un palo de selfie para una foto, la regla de oro que todo buen auto-fotógrafo deprimente debe seguir al pie de la letra.
La cualidad mas importante para hacer un buen selfie de este tipo, es la misma cualidad que te hace ser un buen travesti: hagas lo que hagas, procura que no se te vea el palo.



miércoles, 4 de abril de 2018

Pon un selfie en una farola


"Grindr, la ‘app’ de citas gays, comparte datos de VIH de sus usuarios"

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¡Hordas! ¡Hordas de maricones indignados por la cesión de sus datos en Grindr a otras empresas!

¿Está justificada tanta indignación?

Cuando yo era pequeño mis padres me pedían que yo leyese el manual de uso del VHS. Porque no lo entendían, porque no querían leerlo, o porque no querían entenderlo. Así que luego no podían enojarse cuando el VHS parecía actuar por cuenta propia, ya que ellos ni se habían molestado en abrir la página 2 del manual de instrucciones.

Algo parecido pasa con Grindr y las redes sociales en general; ¿Qué derecho tenemos en quejarnos del uso que hacen de nuestros datos cuando ni siquiera somos capaces de leer las condiciones que nos ponen en el momento que nos damos de alta?

Vamos por partes:

1) LA NOTICIA PROVEE UN BUEN TITULAR, PERO NO ES TODO ASI DE DRAMÁTICO COMO SE PINTA.
Aunque es cierto que Grindr ha compartido datos considerados "sensibles" de sus usuarios, realmente no hay datos personales en Grindr que puedan relacionar a una persona en particular con su estado de VIH o sus preferencias sexuales. Yo soy usuario de Grindr; mi nick es "GayMerde", y mi correo electrónico de registro es "peneadictoXVI@peneadictoXVI.com". Es decir, que ni por una cosa ni por otra Grindr puede averiguar que mi nombre es Federico, que tengo orejas de elfo, que soy calva, o que mi fetiche son los pepitos de crema.
Yo tengo una foto de mi cara pero podría ser la cara del Gran Wyoming, o una foto de un helado, un torso decapitado, o una radiografía del pubis. Ninguna de esas cosas se verifica como "real", y ninguna de ellas puede relacionar la identidad de una persona con el perfil que ha creado. 

 2) GRINDR ADVIERTE QUE TUS DATOS PUEDEN 
(Y SERÁN) CEDIDOS A TERCEROS.
Es tan fácil como acceder a las condiciones contractuales de Grindr y su política de privacidad:
https://www.grindr.com/terms-of-service
https://www.grindr.com/privacy-policy
En el punto 13 viene a decir algo así como que tus datos pueden ser cedidos a terceras compañías y que Grindr ni siquiera se hace responsable del  uso que esas terceras compañías hagan de esa información. ¿Te parece mal? Puede que tengas razón, pero advertido estás desde el mismo momento en que das de alta el perfil. Si no estás de acuerdo, no te haces el perfil. ¡Así de simple!
Para colmo de males, en las condiciones también se establece que la legislación aplicable al tratamiento de tus datos es la de EEUU, que es donde esta la sede de Grindr. Por lo tanto ni siquiera te puedes escudar en la Ley Orgánica de Protección de Datos, ya que es una ley de ámbito Europeo. Así que mariquitas de España, 
¡VUESTROS DATOS ESTÁN EN PODER DE DONALD "RAT-HAIR" TRUMP! 
Bienvenidos a la globalización.


3) LOS DATOS QUE SE DEJAN EN GRINDR SON VOLUNTARIOS.
En su apartado de política de privacidad aparece una frase reveladora, casi como la Piedra Roseta o las tablas del Mar Muerto:


"Do not include information in your profile that you want to keep private" .... a ver si lo puedo traducir... "NO INCLUYAS INFORMACIÓN EN TU PERFIL QUE QUIERAS QUE SEA PRIVADA". ¡Wow! De pronto he sentido como una revelación divina apropiándose de mi espíritu.


En mi perfil de Grindr yo tengo mi estado de VIH. Y sé que es público y que mucha gente puede verlo. Lo hago por razones de normalización y de quitar hierro a ciertos temas, pero lo hago de forma absolutamente voluntaria. Grindr no verifica si la información es veraz (si se pusieran a verificar la información, desaparecerían 98 de cada 100 perfiles), ni tampoco obliga a que ese dato sea completado al hacer el perfil (por eso "Peneadicto XVI" puede tener un perfil en Grindr como tantos otros sacerdotes). A dia de hoy poner información en una APP de contactos o una red social, no es muy diferente a imprimir papelitos con datos personales y pegarlos en las farolas. Seguramente nadie en su sano juicio haría ésto último, en cambio parece muy normal poner toda clase de información sensible públicamente en Internet para luego horrorizarse cuando otros se enteran de esa información. ¿Por qué no empapelar el barrio con retratos de nuestro esfínter hechos en el espejo del baño?

4) ESTAMOS HABLANDO DE EMPRESAS, NO DE LAS CARMELITAS DE LA CARIDAD.
Cuando somos demasiado inocentes, pasamos la linea que nos separa de la estupidez. Facebook, Twitter, Grindr, Tinder, son EMPRESAS. Empresas que nos dan un servicio GRATUITO. ¿De verdad pensáis que se mantienen solas? ¿Que no van a pedir algo a cambio? Habrá que pagar a sus empleados, el mantenimiento de los servidores, la investigación en nuevas tecnologías, etc. Con el dinero que les aportamos está claro que no lo vamos a hacer, porque la inmensa mayoría de los usuarios de redes sociales no pagan un duro por usarlas. ¿Como creéis que se van a financiar? ... ¡Fácil! Venta de listas de datos o publicidad. No hay mas. No es tan difícil de entender. 
¿No os llama la atención cuando en una página web la publicidad que se muestra es, casualmente, relacionada con búsquedas que hemos hecho recientemente en Google? Amigos míos, hay que ser mas astutos, más lógicos, y probablemente mas cínicos: Ninguna empresa hace nada a cambio de nada. ¡Bienvenidos al Neo-Liberalismo!

Con todo esto no pretendo justificar que nuestros datos anden pululando por Internet, pero si llamar la atención de que no nos podemos indignar sobre cosas que deberíamos saber de antemano si somos un poco cuidadosos con lo que hacemos y leemos las condiciones de los sitios en las que nos anotamos.
En resumen:
- Grindr no tiene datos personales.
- Si los tiene, es porque nosotros los hemos cedido voluntariamente. 
- Podemos borrar nuestro perfil o elegir que información queremos que sea pública.
- Siempre tenemos que tener una sana desconfianza sobre cualquier cosa que se nos brinde "gratuitamente" por una empresa.
- Y por último; siempre tenemos que tener una sana desconfianza de los titulares que apelan al sentimentalismo / alarmismo (al final los periódicos y las webs de noticias también son empresas intentando rentabilizar las noticias).

Se puede vivir sin Grindr (aunque quizá se folle menos), y se puede elegir que información compartimos (no es necesario aparecen en bragas en TODAS las fotos de Instagram).
Así que repito; que no cunda el pánico. Que no se trata de la segunda venida del anticristo ni el fin de los tiempos.....

.... es capitalismo salvaje... ¡Nada mas!

miércoles, 28 de febrero de 2018

Agobiante selección natural


Resultado de imagen de stressed gay¡Menos mal que vivo en la periferia!

Vivir en el centro de Madrid, ser gay, y no estar buenísimo, debe ser muy duro.

Los ingleses llaman a la supervivencia del más apto "survival of the fitest"; pero en este caso debe ser algo como "survival of the FITNESS"

Me imagino que debes quedar aislado en el ostracismo mas absoluto.
Yo me imagino un tio calvo, sin ojos azules, sin mucha musculatura, mas bien regular, de estatura media, con las orejas como de Elfo que ha tenido un accidente, los dientes cada uno mirando hacia un punto cardinal, cicatrices de alguna que otra cirugía, y granitos en las nalgas; como un paria absoluto de la sociedad. 
Si estas por debajo del nivel "modelo Calvin Klein", preparate para participar en "Los Juegos del Hambre". ¡Que duro ser un depredador del montón en semejante jungla! 
Si al final me da un poco de pena, estar sometido a semejante presión. Si tu circunferencia pectoral disminuye 2,5 milímetros, ya debes estar sufriendo estress pre-traumático. Si mides menos de 1,80 mts., ya te sientes con carnet para ser habitante de la aldea de los Pitufos. 
No vale la pena chico, igual es mejor mudarse a la periferia. 

Aqui en mi barrio la gente trabaja en curros que le desgastan un poco, tiene poco tiempo y dinero para ir al gimnasio, apenas se puede comprar una crema hidratante de la marca del Mercadona, y la mitad de la ropa se la compra en el chino. Yo que se, igual no salimos en las revistas, pero estamos un poco más relajados. Hay que tener cuidado, que igual de tanta presión estás hecho un Adonis, pero un día te da un aneurisma. 

Que quieres que te diga, estar todo musculado para un día quedar como Stephen Hawking es una injusticia. Mas que nada porque Stephen Hawking por lo menos es INTELIGENTE... 

...sin ofender, oye.

miércoles, 14 de febrero de 2018

San Valentín Sangriento

Hoy recibo el siguiente mensaje por whatsapp:

"Hola! Quería comentarte, estoy conociendo a un chico, y bueno, solo decirte que ha sido un placer y que te vaya genial, un abrazo"

Cuando ésto te lo manda una persona a la cual has visto UNA SOLA VEZ, intentas explicar qué es lo que le ha llevado a enviarte tal mensaje......



(15 MINUTOS MAS TARDE)


(ABRE UN ENVIO MASIVO DE MENSAJES)


(VUELVE A LA CONVERSACIÓN ANTERIOR)


(ESA MISMA TARDE)


(11 HORAS Y 43 MINUTOS DESPUÉS)



(fin.... pero de verdad)

Lily Allen - Never Gonna Happen


miércoles, 24 de enero de 2018

Cuentos infantiles: El Soldadito de Porno


Cuando ves la película "encuentros cercanos en la tercera fase", no te vas a la sierra de Madrid esperando encontrar un OVNI detrás de una montaña, ¿Verdad?

Entonces, ¿Por qué miramos las películas porno como si eso fuese la realidad?

A día de hoy los hombres (especialmente los homosesuá), encaran el sexo como si fuese una actividad absolutamente abrumadora, llena de exigencias, con requerimientos de cumplir con excelencia un papel, y llegar a una meta como si de una maratón se tratase. ¡Resistencia durante dos horas y 40 kilómetros! 

Las películas no son la realidad, por eso son películas. Para ver la realidad, uno se va a una delegación de hacienda, no a un cine. En las películas porno los actores se mantienen duros durante todo el metraje; pero las escenas están seleccionadas, hay cortes, se toman descansos (y no vamos a hablar de pastillas azules). A veces compensa incluso ver las tomas falsas para tener una mejor idea de dónde están los trucos.




Lo cierto es que nos exigimos demasiado, de forma casi irreal. A mi se me ocurren una serie de consejos para que la cosa vaya a mejor, pero como no quiero que esto se convierta en un relato erótico, voy a intentar usar analogías que todo el mundo comprenda.


COMO IR A LA GUERRA Y SER UN SOLDADO FELIZ

1) Los soldados necesitan descansos cuando estan entrando y saliendo de las trincheras. No es posible que un soldado esté absolutamente concentrado durante dos horas sin descansar. Es mas, nadie ha dicho que las batallas tengan que durar dos horas. Hay batallas que se han librado en 20 minutos, y la victoria ha sido arrolladora. Otras batallas han durado dos horas, y hemos terminado con varios soldados muertos y la trinchera anegada por el barro. ¿Por qué necesitamos que cada batalla dure lo mismo que "La lista de Schindler", si nos lo podemos pasar igual de bien con un capítulo de "Los Simpson"?

2) Si un soldado pierde el conocimiento, no lo agobies. No te pongas a cachetearle de forma compulsiva, no se va a despertar si no está apto para ello. Lo peor que podemos hacer es mirar fijamente al soldado esperando que se levante, además eso es muy agobiante para su capitán. Lo mejor es dejarle descansar. Hay batallas que se pueden librar sin soldados, otras trincheras que se pueden explorar. Nunca le digas a un soldado "¡Joder, no hay forma de que te levantes!"; es desagradable, no aporta nada, y haces sentir al capitán como si fuese un fracaso cuando no lo es. Es más fácil reanimar a un soldado diciéndole a su capitán "No te preocupes, nos tomamos un descanso" que "¡ARRIBA SOLDADOS, QUE LAS TRINCHERAS SE ESTÁN CERRANDO!"

3) Como jefe de la trinchera, intenta no exigir tanto de los soldados. La presión y el agobio son lo peor durante las batallas. El miedo a no estar a la altura nunca mejora las cosas, todo lo contrario. La mejor trinchera no es aquella a la que solo pueden acceder los supersoldados, sino aquella en la que un soldado raso se siente a gusto y deja la piel en batalla (si no se la han quitado con cirugía previamente). Personalmente hay trincheras en las que he preferido no meterme; porque requieren tantísimo esfuerzo, que no lucen divertidas sino como agujeros del infierno. 

4) Somos PERSONAS antes que militares. Eso nunca lo pierdas de vista, ni como capitán ni como trinchera. Un soldado usado como objeto, se comportará como un objeto; es decir, que no va a responder a estímulos humanos. Si decide ponerse en huelga o desmayarse, no lo vas a reanimar si consideras que es un soldadito de plomo (o de goma, en este caso). Tratar a las personas como personas, incluso aunque solo sea en el campo de batalla, es el mejor afrodisíaco.... perdón... estimulante militar. Sé que suena ñoño, pero yo he librado muuuuuchas batallas, y las victorias mas dulces han sido aquellas en las cuales hay lugar para una conversación, una sonrisa, y una caricia cómplice.

5) Que un soldado se desmaye, no significa que no le guste el campo de batalla. A veces los soldados están tan ansiosos por impresionar al bando enemigo, que también se desmayan. Así es, sucumben a la presión. Por eso tampoco creas que porque un batallón pierde fuerza, significa que no le guste la trinchera; a veces puede que sus fuerzas se vengan abajo porque la trinchera les gusta mucho y tienen miedo (infundado) a que las armas se le caigan al suelo.

6) Y si la batalla no se gana, sea por el motivo que sea; no pienses que es una catástrofe. No ir a la guerra un día no es el fin del mundo, no lo pienses tú ni se lo hagas pensar al (los) otro (otros). Hay muchas batallas para librar, trincheras para ocupar, y ejércitos dispuestos a luchar. Una derrota no es el fin de la guerra. Hay batallas que se ganan y otras se pierden. Y cuando la batalla se pierde, por favor, sé compasivo con los soldados caídos. No los responsabilices y hagas sentir fracasados; anímales a hacerlo mejor la próxima vez, o incluso tómate una cerveza con su capitán; que a veces incluso de las batallas perdidas salen personas muy queridas.

lunes, 15 de enero de 2018

¡Que vivan los 80's!

¡Vuelven los 80 a estar de moda! Los pelos cardados, las luces de neon, la música pop, la ropa de cuero y e inyectarse drogas intravenosas. ¡Como mola todo!

Para los que no lo sepáis, "slam" es un termino que define inyectarse mefedrona con una jeringuilla. Porque digamos que el termino "slam" es mucho mas "cool" y sofisticado que decir, "pincharme" o "meterme droga en vena". Así que si alguien os invita a "slam", que sepáis que no es un juego de mesa como el "Risk" o el "Cluedo".

Hoy, por enésima vez, he tenido que explicar que no me van las drogas en general y mucho menos el "slam" en particular. En un momento explicando mi postura he dicho "porque creo que lo de inyectarse droga ya es lo último"; refiriéndome a que no se me ocurre otra forma de consumir droga que pueda ser mas directa y posiblemente dañina que esa. 
A lo que el susodicho en cuestión me responde:
"pues no, no es lo ultimo.. por lo menos no me pincho heroína"
...


El argumento es como decir que es mejor suicidarse pegándose un tiro en la cara con una escopeta, que tirándose de un edificio. 
O que ha sido mejor la bomba de Nagasaki que la de Hiroshima.
Objetivamente puede que haya una cosa menos mala que la otra, pero darle el adjetivo de "mejor" me parece pecar de cierta cegera.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, dice el dicho y algo de razón tiene.

Yo me puedo beber una cerveza, y una copa de vino. O un mojito, y hasta un gintonic. Si mañana alguien me dice "beber alcohol no es bueno", no se lo voy a discutir con un argumento de tipo: "vale, pero por lo menos no bebo ácido de batería"
Ya... no bebo ácido de batería, pero ¿Hay que felicitarme por ello?
Que exista el ácido de batería no convierte el alcohol en agua bendita precisamente.

Al final de la conversación se me acusaba de tener "prejuicios". A lo que yo puedo responder que no, que no tengo prejuicios; tengo JUICIOS. Yo he probado varias drogas, y sé de primera mano los efectos que producen (mefedrona, ketamina, cocaína). Y he visto de primera mano los efectos que producen en las personas a mi alrededor. 
Y digo una cosa: no me gustan. 
Es una apreciación totalmente personal y subjetiva. Pero yo no hablo de las personas, hablo de las drogas. No digo que quien consuma drogas sea mala persona, lo mas probable es que sean mejores que yo; pero la droga, el elemento, el objeto y el concepto; no me gustan. 
Eso no es "prejuicio" es "JUICIO" en toda regla.

Todos tenemos el derecho de decidir lo que hacemos con nuestra vida, incluso tenemos el derecho de hacer cosas que puedan ser autolesivas sin que nadie nos señale con el dedo como "malas personas" (yo hago muchas cosas que no son buenas para mí, como relacionarme con otros seres humanos, por ejemplo). Pero lo que no podemos es ser tan ciegos como para refugiarnos en el argumento de "hay cosas peores", y pensar que con eso ya estamos absueltos de daño, y todo serán florecillas en el campo y Julie Andrews tocando la guitarra mientras nos ajustamos la goma en el brazo y nos ponemos a buscar una vena guapa.

¡Me han robado mi alma!

Nuestro presidente del gobierno suele recurrir a una frase hecha: "como dios manda". Hay cosas que son "como dios manda&qu...